
No me despiertes cuando vengas y no me hables al oído ya no me sirven tus palabras apagué el sueño demasiado temprano.Dejé una carta en la mesa con muy poca lucidez pero el amor no se olvida,toda mi vida rendida a tus pies .Hay momentos que no recuerdo nada hay momentos que no puedo olvidar,hay momentos que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar
Cinco segundos de gracia y mil horas sin razón, sequé mis lágrimas en espejos fríos y soy la sombra de ayer.
Wow, es lindo ver que mientras posteaba lo atrasado me has respondido el comentario, y mas cuando al regresar descubro que tambien hay un post nuevo.
ResponderEliminarahora y creo que va por ahi la cosa (siento que no entendi muy bien el post), pero me hizo pensar en un poema que espero te guste:
Utopía (por Eduardo Galeano)
Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos
y se corre diez pasos más allá.
Por mucho que camine,
nunca la alcanzaré.
-¿Para que sirve la utopía?
-Para eso:
para caminar.
En fin, hasta entonces, un beso.
T.S.S. Corey